¡No se pega! Eso es lo que enseña la escuela.

Una maestra jubilada, una compañera que ha dedicado la vida a educar, fue agredida por la espalda por un agente de la Policía Nacional mientras participaba en una concentración pacífica ante la Conselleria de Educación. Acabó en el suelo, herida y, según las informaciones publicadas, con el tabique nasal roto.

Esto no es un incidente menor. Es una agresión intolerable.

Cuando el profesorado reclama dignidad, recursos y respeto, la respuesta no puede ser la violencia policial ni el desprecio institucional. Ayer, la consellera dejó plantados a los sindicatos después de una hora y media de reunión, sin ningún acuerdo real, mientras el profesorado continúa en huelga.

Los datos son contundentes: el 91% del profesorado ha rechazado la propuesta de Educación y el 80% ha votado continuar la huelga. Ante esto, demasiadas instituciones continúan emitiendo comunicados tibios.

Concentración en el rectorado, a las 12 h.

Ahora no es momento de mirar hacia otro lado.
Ahora es momento de salir. De apoyar a las compañeras.

Contra la violencia policial. A favor de la educación pública.