Preocupación sincera ante la situación de desprotección en los campus de la UPV

Desde STEPV queremos expresar nuestra profunda preocupación ante la sensación de desprotección en el contexto de las alertas rojas. Resulta sorprendente que, después de la trágica experiencia de la DANA en nuestro territorio, tengamos que volver a presenciar como se minimizan las alertas.

El protocolo está claro

El protocolo aprobado por el Consejo de Gobierno el 20 de octubre de 2025 establece que, ante una alerta roja por calor, procede el cese de la actividad presencial o su paso a modalidad en línea, tanto en el ámbito docente como laboral.

También indica que se tienen que evitar los desplazamientos hacia los campus o desde los campus. Hay que recordar, además, que los accidentes in itinere también son responsabilidad de la empresa y que, ante avisos naranja o rojo, se tienen que garantizar condiciones seguras de acceso al puesto de trabajo.

La Matriz de toma de decisiones del protocolo oficial de la UPV, publicada en el BOUPV n.º 2025/0176, establece la obligación de actuar ante situaciones de nivel 3, como una alerta roja.

La UPV mantiene la actividad presencial

A pesar de esto, el 8 de julio de 2026, con el campus de Gandia en alerta roja por calor extremo, la UPV mantuvo la actividad presencial.

Ante nuestra solicitud formal de aplicar el protocolo y pasar a modalidad en línea, la respuesta del Servicio de Prevención fue que no era necesario el cese general de actividades porque el personal trabajaba en interiores climatizados; es decir, “a la sombra”.

Esta justificación resulta inasumible por tres motivos principales:

  1. Obliga a la comunidad universitaria a desplazarse en condiciones extremas, precisamente cuando el protocolo indica que se tienen que evitar los desplazamientos.
  2. No garantiza la seguridad real de todas las instalaciones, como ha quedado demostrado con incidencias como el fallo del sistema de climatización en el Edificio F del campus de Gandia. La respuesta no puede ser improvisar ventiladores portátiles ante una alerta roja.
  3. Ya hay consecuencias reales: en los últimos días se han registrado golpes de calor que han afectado a un estudiante y a personal de las contratas en el campus de Vera.

Con esta lógica tan absurda como temeraria, ante una alerta roja por lluvias torrenciales o inundaciones también se podría obligar a toda la comunidad universitaria a desplazarse con el argumento que “dentro de las aulas no llueve”.

El problema no es solo qué pasa dentro de los edificios. El problema es también como se llega al campus, en qué condiciones se trabaja y qué garantías reales ofrece la institución.

El GER se tenía que haber reunido

Según el mismo protocolo, el Grupo de Emergencia Rectoral, el famoso GER, tendría que reunirse ante aviso naranja o rojo emitidos por la AEMET.

Si esta reunión no se ha producido, no se han valorado formalmente medidas como el teletrabajo, la suspensión de la actividad presencial o el paso a modalidad en línea.

No se puede motivar la no aplicación de una medida si ni siquiera se ha valorado.

Confianza muy menguada

Esta manera de proceder genera poca confianza, especialmente después de la gestión deficiente de la DANA, que ya motivó advertencias de la Inspección de Trabajo a la UPV.

Entre las principales carencias señaladas, la Inspección de Trabajo destacó la no convocatoria del comité de autoprotección, la falta de formación específica de las personas que tomaron decisiones aquella tarde y la constatación de que la “gestión de la emergencia falló”.

A raíz de aquella situación, se creó el GER bajo la premisa que implicaba menos personas que el comité de autoprotección y que, por lo tanto, tenía que ser un órgano más ágil y fácil de convocar. También se aprobó el nuevo protocolo al cual hacíamos referencia.

Pero las normas nuevas, si no se aplican cuando toca, nos dejan exactamente como antes.

Qué hemos hecho

Desde el lunes hemos estado presionando para que se apliquen medidas preventivas. Hemos presentado un escrito de queja dirigido al rector en los términos aquí expuestos.