El 12 de diciembre de 2024, en una sesión del Claustro, el vicerrector Monserrat dijo que el problema, el día de la DANA, era la comprensión lectora de la plantilla de PTGAS y PI, poco después de que el rector dijera que era responsabilidad de cada empleado de la UPV autoprotegerse. Ambas intervenciones fueron borradas de la grabación de la sesión, pero los presentes las recordamos.

A pesar de la trágica experiencia de la DANA en nuestra comunidad, el gobierno de nuestra universidad sigue minimizando las alertas máximas de protección civil y lanzando comunicados ambiguos, difíciles de interpretar.

Alertas rojas por calor

El 8 de julio de 2026, el Campus de Gandía estuvo en alerta roja por calor extremo y, ante una situación de máxima gravedad, el Gabinete de Emergencias Rectoral (GER) ni siquiera se reunió, incumpliendo flagrantemente su propia normativa.

Ante la solicitud de STEPV, presentada al día siguiente, de aplicar el protocolo y pasar a la modalidad online, la respuesta del Servicio de Prevención de la UPV fue que no es necesario el cese general de actividades porque el personal trabaja en interiores climatizados, es decir, «a la sombra». Incluso tras colapsar el aire acondicionado del Edificio F esa misma mañana, la solución fue improvisar ventiladores portátiles.

Bajo esta lógica tan absurda como temeraria, ante una alerta roja por lluvias torrenciales o inundaciones, también se podría obligar a toda la comunidad universitaria a desplazarse argumentando que «dentro de las aulas no llueve».

Y hoy, ante una nueva alerta roja, esta vez en el Campus de Vera, el comunicado oficial del rectorado dice que sigamos las recomendaciones y protocolos de emergencia con un enlace que ni tan siquiera contiene el protocolo, y en el que se nos recomienda hidratarnos bien, no hacer actividades no esenciales al exterior y no hacer fuego, pero no dice nada sobre evitar desplazamientos si vienes andando, en bicicleta o en transporte público, ni sobre el trabajo en el exterior en invernaderos, granjas y similares, ni qué haces si la climatización de tu despacho es ineficiente o, directamente, no va.

Y luego dirán que no leemos bien.