Ante la preocupación que nos habéis trasladado por las elevadas temperaturas y las condiciones de trabajo durante el verano, hemos presentado formalmente una solicitud a la UPV para que actúe de manera inmediata.

El trabajo en las granjas conlleva esfuerzo físico continuo, tareas al aire libre y en espacios sin climatización. El calor extremo no es una simple molestia: es un riesgo laboral que debe prevenirse.

Hemos solicitado:

Una evaluación específica del riesgo por estrés térmico.
La revisión de la carga física, la ropa y los EPI.
La adaptación de los horarios y las tareas para evitar las horas de más calor.
Zonas de descanso adecuadas, sombra y acceso permanente a agua fresca.
Protocolos claros ante las alertas naranja o roja de la AEMET.

 

Os mantendremos informados. Mientras tanto, seguid comunicándonos cualquier incidencia o situación de riesgo.

La salud no se negocia. Ante el calor extremo, mirar hacia otro lado no es una opción.