El profesorado es el responsable legal de que se cumplan las medidas de seguridad en los laboratorios docentes, y esto incluye respetar el aforo máximo.
Existe un convencimiento general de que se permite la matriculación de más estudiantado del que permite el aforo del laboratorio donde se ha de impartir las prácticas, y por eso hemos decidido hacer un estudio para comprobar el grado de realidad de este convencimiento
El estudio
Este informe tiene como objetivo el análisis de la discrepancia entre la capacidad legal y la ocupación real en las prácticas de laboratorio.
Partimos de la premisa de que existe una desconexión crítica en nuestra institución que prioriza el volumen de matriculación y la estadística administrativa sobre la seguridad física del estudiantado y la integridad jurídica del profesorado.
Metodología de la Muestra
Para garantizar la representatividad de este análisis, se ha auditado una muestra técnica con los siguientes parámetros:
• Alcance: 42 grupos de prácticas.
• Diversidad: 7 asignaturas troncales distribuidas en 5 Escuelas distintas.
• Población afectada: Una muestra total de 1.224 alumnos.
El objetivo ha sido contrastar los datos de ocupación real (listados de matriculación) con los Planes de Seguridad y Salud de cada centro, que dictan legalmente el aforo máximo permitido por metro cuadrado y tipo de equipamiento.
Análisis de Resultados
Los datos extraídos de la auditoría son los siguientes:
| Indicador | Total Muestra | NO Cumplen Normativa | % de incumplimiento |
|---|---|---|---|
| Estudiantes | 1.224 | 1.140 | 93,2% |
| Grupos de Prácticas | 42 | 38 | 90,5% |
El 93,2% del estudiantado realiza sus prácticas en entornos que superan el aforo que la propia universidad ha determinado, lo que nos hace concluir que hay un incumplimiento sistémico de las medidas de seguridad en los laboratorios docentes.
El análisis por departamentos determina que únicamente uno presenta un cumplimiento residual (11,1%), mientras el resto opera en un escenario de ilegalidad técnica.
Analizando por centros, 3 de los 5 analizados registran un 0% de cumplimiento. Ni un solo grupo de prácticas analizado en estos centros respeta el aforo de seguridad. Uno de los centros cumple totalmente la normativa, si bien es cierto que solo ha aportado un grupo a la muestra.
Por asignaturas, el 57% de las asignaturas analizadas suspenden en materia de seguridad, operando todos sus grupos por encima del aforo permitido.
El aforo no es una sugerencia, sino una obligación
El exceso de personas colapsa las vías de evacuación y aumenta exponencialmente la probabilidad de accidentes por falta de espacio de maniobra.
Además, y desde la perspectiva Docente, los grupos numerosos degradan la Calidad Docente. Es imposible impartir docencia de excelencia cuando el profesor no puede siquiera circular entre las bancadas para supervisar el trabajo.
Si pagan, cuentan
Desde STEPV, y coincidiendo con el Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo, iniciamos una campaña que reclama:
1. La adecuación de los grupos de prácticas a la capacidad real de las instalaciones.
2. Evitar el desdoblamiento de grupos eliminando horas de formación.
3. Computo de todo el estudiantado para limitar el aforo, con independencia de que sea la primera vez que cursa la asignatura o no.
4. Información adecuada y suficiente al profesorado sobre sus obligaciones y responsabilidades legales.
Si una o un estudiante ha pagado su matrícula por sus prácticas, han de ser computados a efectos de aforo en el laboratorio siempre