El 28 de septiembre se celebró la Mesa General de Negociación de la UPV, con una agenda centrada en la presentación oficial del Subdirector de Recursos Humanos y Organización y del Jefe de Servicio de la PTGAS.
Las siguientes negociaciones: la excusa de las elecciones
Aunque la agenda incluía un punto sobre calendarios y otro sobre mesas técnicas, la realidad es que la administración solo quería tomar la presión del sindicato.
Bajo el pretexto de no influir en las próximas elecciones sindicales (3 de diciembre), la administración prefiere no mojarse, y por tanto ni siquiera aceptó incorporar más cuestiones de las que ya habían aprobado en febrero (con la votación en contra de STEPV) con el anterior subdirector, ni especificar si ni siquiera empezaremos con asuntos tan urgentes como la normativa bursátil o la X, 9 y días especiales.
A pesar de ello, y en términos generales, hemos confirmado por parte de la administración una buena voluntad y la intención de abrir una nueva etapa más propicia para el acuerdo y la comprensión. O casi…
La excepción a la regla: la VPOA
Este deseo de cambio tiene una excepción clara y preocupante: el Vicerrector de Personal Docente y Planificación Académica. Mientras el resto de la administración muestra deseo de redirigir las relaciones, el vicerrector considera que «todo está bien tal cual» y ya ha dejado claro que no tiene intención de cambiar su método: seguirá presentando propuestas cerradas y sin margen real de negociación con los sindicatos.
¿Buenas palabras = buenas acciones?
No sabemos si las buenas palabras se convertirán en buenas acciones. Lo que sí sabemos es que, tras nuestra campaña de «colocómere» y las movilizaciones del PTGAS, el propio personal de la UPV vuelve a ocupar puestos de responsabilidad en RRHH.
Y también sabemos que las movilizaciones funcionan mejor que las escritas al rector.