El 27 de septiembre se cumplirá la mitad del plazo que los Estatutos dieron a la UPV para crear las escalas propias del PTGAS y adecuar la Relación de Puestos de Trabajo. Han pasado dos años.

El 27 de septiembre de 2024 entraron en vigor los nuevos Estatutos de la Universitat Politècnica de València. No eran una declaración de intenciones, ni un programa electoral, ni un documento para guardar en un cajón. Son la norma básica de autogobierno de la Universidad.

Y en su disposición final primera establecieron una obligación muy concreta: en el plazo de cuatro años, la UPV debía crear las escalas propias del personal técnico, de gestión y de administración y servicios y adecuar la Relación de Puestos de Trabajo al contenido mínimo establecido por los propios Estatutos.

Los Estatutos entraron en vigor el 27 de septiembre de 2024. Por tanto, el próximo 27 de septiembre de 2026 habremos consumido exactamente el 50 % del plazo. La fecha límite es el 27 de septiembre de 2028.

Dos años gastados. Dos años menos. Y las escalas propias siguen sin crearse.

No era una opción: era, y es, una obligación

Hablamos de saber qué somos profesionalmente dentro de la UPV, qué funciones corresponden a cada puesto, qué requisitos son necesarios, qué itinerarios de promoción existen y con qué criterios objetivos debe organizarse la plantilla.

Hablamos de carrera profesional, movilidad, promoción, selección, provisión e igualdad.

El melón está abierto desde 2024

Desde STEPV no hemos dejado de poner este tema encima de la mesa.

Ya en octubre de 2025 advertíamos públicamente de que el PTGAS seguía sin «escalas propias y funciones definidas, como mandan los nuevos Estatutos». No era una ocurrencia sobrevenida: era una advertencia cuando todavía quedaban tres años de plazo.

Ha pasado prácticamente otro año.

¿Y qué tenemos?

La RPT sigue modificándose, sí. Se crean puestos, se amortizan otros, se cambian niveles, se abren plazas a otras administraciones… Pero eso no es lo mismo que afrontar el trabajo estructural que exigen los Estatutos.

De hecho, en la negociación de la RPT de 2026 STEPV ha tenido que advertir de movimientos que van precisamente en la dirección contraria a una ordenación seria de la plantilla: 16 puestos amortizados frente a 12 creados y una tendencia a amortizar puestos administrativos de niveles 19 y 21 o puestos de técnicos superiores para sustituirlos por puestos de nivel 17 o de técnico medio.

Mientras sigue pendiente abordar la catalogación global, continuamos moviendo piezas.

Así es como se fabrica un empastre.

El plazo legal termina en septiembre de 2028. Y todos sabemos qué ocurre cuando una administración deja las obligaciones para el final: aparecen las prisas, las improvisaciones, los documentos cerrados, los «ya no hay tiempo», las negociaciones exprés y la pretensión de que la representación sindical avale en semanas aquello que no se ha querido trabajar durante años.