El Acuerdo Marco para una Administración del Siglo XXI ha abierto la puerta a la recuperación de la jornada de 35 horas, pero reducir horas de «despacho» sin tocar las de “pizarra” es un brindis al sol para el PDI. La implantación debe ser integral según el espíritu de la LOSU y los acuerdos de modernización.
La administración no puede refugiarse en el argumento de que el PDI «ya tiene flexibilidad». Si el tiempo de trabajo se reduce, esta reducción debe tener un reflejo directo en la capacidad docente para permitir el desarrollo de la investigación, la transferencia y la atención a las tareas de gestión y burocracia académica, cada vez más absorbentes.
Para evitar que la nueva jornada sea una medida discriminatoria para el PDI, STEPV presenta una propuesta que garantiza el reflejo en el POD:
• Reflejo directo en el POD: Reordenación de las cargas docentes vinculada a la nueva jornada.
• Blindaje del Plan Concilia: La reducción se aplica sobre la jornada base actual, sin absorber los derechos que ya conquistamos.
• Reducción lineal y universal: 35 horas reales (7h/día).
No pedimos trabajar menos, proponemos cobrar en tiempo lo que no se nos ha pagado en dinero
Desde 2007, el personal de la UPV ha sufrido una pérdida de poder adquisitivo acumulada del 17,4% (algunas fuentes la calculan en más del 20%). Ante la imposibilidad legal de recuperar este salario de forma inmediata, la jornada de 35 horas es la única vía para comenzar a saldar esta deuda histórica.
Las 35 hores en la UPV
La Mesa de Negociación se reunirá el 3 de marzo para empezar a negociar la implantación de la jornada de 35 horas. STEPV presenta una propuesta que busca evitar que la UPV sea la última en aplicar este derecho o que lo haga con modelos «fallidos» como los de la UA/UJI /UMH que no facilitan la conciliación real.
Si la universidad exige excelencia, tiene que garantizar dignidad.