El pasado noviembre de 2025, el STEPV, trasladó formalmente al Sr. Rector una solicitud de información detallada sobre el proyecto de creación de un campus conjunto entre la UPV y la Universidad de Beihang (Hangzhou, China).

En aquella comunicación se planteaban cuestiones de interés legítimo y directo para el colectivo del PDI, relativas a aspectos jurídicos del proyecto, a los títulos académicos a impartir y a los trámites ante la ANECA, a las condiciones laborales, retributivas y fiscales del profesorado desplazado, a la cobertura médica, a la compatibilidad con el Plan de Ordenación Docente y a otros aspectos organizativos de relevancia.

A día de hoy, han transcurrido más de cuatro meses desde aquella consulta oficial, sin que el Rector Capilla haya dado ninguna respuesta a las cuestiones formuladas. Desde entonces hemos sabido, a cuentagotas, que se ofrecen puestos de trabajo que discriminan por edad y plazas de másteres sin aprobar por ANECA/AVAP limitadas a 8 para alumnos de la UPV.

Esta ausencia de respuesta resulta del todo inaceptable por varios motivos:

1. Vulnera el principio de transparencia que tiene que regir la gestión de una institución pública como la UPV, especialmente cuando se trata de decisiones con un impacto directo sobre las condiciones de trabajo del personal.

2. Impide que los representantes sindicales puedan ejercer adecuadamente su función de defensa de los intereses del colectivo que representan, porque no disponen de la información necesaria para analizar y valorar el proyecto.

3. Genera una situación de incertidumbre y desconfianza entre el profesorado, que observa como se avanza en un proyecto de esta envergadura sin ningún tipo de participación ni información.

4. Permite que prácticas discriminatorias por razón de edad avancen sin ningún debate ni control institucional.

Desde el STEPV exigimos al Rector una respuesta formal, completa y documentada a todas las cuestiones planteadas en la comunicación de noviembre de 2025, en un plazo razonable y sin más dilación.

Así mismo, recordamos que la transparencia y la participación del personal no son opcionales en una institución universitaria: son condiciones indispensables para la confianza institucional y para la legitimidad de cualquier proyecto de este alcance. Quién se presentó como «el rector de las personas» tendría que ser el primero en garantizarlas.