Desde STEPV siempre hemos defendido la necesidad de establecer unos criterios claros, igualitarios y estables a la hora de sacar plazas a oferta pública. Son imprescindibles para evitar la arbitrariedad, especialmente teniendo en cuenta el margen tan reducido que impone la tasa de reposición, y más cuando el personal interino tiene la espada de Damocles de los 3 años.
Una vez presentada una propuesta de criterios por parte de todas las secciones sindicales, ahora parece que a la administración no le cuadra el resultado y volvemos a la casilla de salida.
El telón de Fondo del Decreto Iceta
No podemos obviar que buena parte del bloqueo actual está determinado por el marco normativo estatal, especialmente por el conocido como “Decreto Iceta”. Explicado de manera sencilla, esta norma ha convertido la administración pública en una auténtica carrera a contrarreloj.
“El Icetazo” buscaba reducir la temporalidad en la ocupación pública, pero lo hace poniendo fecha de caducidad al personal interino. Si a la caducidad le sumamos la tasa de reposición y la “velocidad” en la cual nuestra universidad resuelve las ofertas de empleo, es cómo querer pasar un elefante por el ojo de una aguja.
Un estirón de orejas
Aquel acuerdo (firmado con los sindicatos institucionalizados, ya sabéis…) vendido como “garantías para el personal”, ha acabado generando un problema en el cual, desgraciadamente, algunas personas perderán su trabajo.
Este es el panorama: Así que desde el STEPV continuaremos insistiendo en la necesidad de criterios generales, que garanticen un trato igual para todas y todos. No son buenas las soluciones “a dedo” para corregir un problema que el mismo sistema ha generado.
Continuaremos informando.