La UPV ha sido condenada por vulnerar el principio de igualdad entre mujeres y hombres por discriminar a una mujer embarazada al no contratarla como monitora de L’Escola d’Estiu. La compañera, asesorada por los servicios jurídicos de STEPV-Iv, ha ganado el recurso que presentó contra la Universitat, quien tendrá que abonarle las retribuciones con intereses que le correspondan, además de ser condenada a pagar todas las costas judiciales. De nuevo un claro ejemplo de cómo se despilfarran los recursos de la Universidad en sinsentidos. Pero, ¿alguien asumirá la responsabilidad?

Han sido muchos los errores que la administración de la UPV ha cometido en todo este desafortunado incidente de la no contratación de mujeres embarazadas en l’Escola d’Estiu que ha culminado con la sentencia condenatoria.

Todo empezó cuando, en la primavera de 2016, el servicio de salud calificó de NO APTAS para trabajar a unas compañeras por estar embarazadas, por los riesgos para la salud que podía comportar. Cuando las compañeras consultaron con STEPV-Iv, constatamos que estos supuestos riesgos para la salud no habían estado evaluados en los puestos de trabajo de monitor o monitora de l’Escola d’Estiu. Dicho de otra forma, el no apto se basó en unos riesgos supuestos y no reales.

A raíz de la denuncia de STEPV-Iv frente a la Inspección de Trabajo, quien evidenció las carencias e irregularidades del procedimiento utilizado por la universidad, se produjo, por fin, la evaluación de riesgos laborales de estos puestos de trabajo. Pero, aunque los informes de los técnicos de prevención de nuestra universidad aconsejaban la adaptación de los puestos de trabajo para las mujeres embarazadas, la universidad decidió no contratarlas, y la Vicerrectora Rosa Puchades que es la responsable de l’Escola d’Estiu y del Área de igualdad asumió toda la responsabilidad según nos manifestó a los representantes de STEPV-Iv.

De todos los errores, el más grande de todos, sin duda, lo cometió la Vicerrectora Puchades, responsable del área de igualdad, cuando pronunció palabras muy duras sobre las compañeras implicadas, cuestionando su ética y manifestando que la intención oculta de estas mujeres era la de coger la baja nada más fueran contratadas. Para colmo, las palabras fueron pronunciadas en la Comisión de Igualdad de la UPV.

A este respecto la sentencia es muy clara cuando dice: «En todo caso, dado el tracto sucesivo de relaciones laborales de la recurrente con la Universidad, difícilmente puede conceptuarse que se buscara una situación de nombramiento y tramitación de baja por riesgo de embarazo sin llegar a prestar de forma efectiva los servicios profesionales, y no se registra en el expediente administrativo la menor actuación de la Tesorería General de la Seguridad Social al respecto».

Resulta evidente que una persona con esta actitud no puede seguir al frente de la política de igualdad de la universidad, y sus decisiones han de tener consecuencias. Recordamos que el vicerrectorado que ella encabeza es el encargado de elaborar un código ético para la comunidad universitaria, pues que predique con el ejemplo.

Por todo esto, STEPV-Iv pide al Rector el cese inmediato de Rosa Puchades como Vicerrectora responsable de las políticas de igualdad.

También pedimos que se extiendan los derechos económicos y administrativos reconocidos en la sentencia al resto de mujeres embarazadas, a las que se les negó su derecho a trabajar.

La prensa nacional se ha hecho eco de la noticia, estos son algunos recortes de la prensa digital:

Señor Rector Magnífico, por favor, rectifique!!!