La Ley Orgánica 3/2007 para la igualdad efectiva de mujeres y hombres y la LOSU, determinan de manera clara que las universidades deben contar con estructuras estables y recursos suficientes para las unidades de igualdad.

La realidad en la UPV, reflejada en las cifras estructurales de las unidades de igualdad de nuestro entorno público, dista mucho de la “suficiencia”:

Universidad Población Universitaria aproximada Plantilla unidad de Igualdad Proporción (1 cada…)
UA 28.000 6 4.600
UJI 16.800 3 5.500
UMH 28.000 4 7.000
UV 60.000 6 10.000
UPV 40.000 1 40.000

El IV Plan de Igualdad que ha llegado a la Mesa de Negociación para su aprobación es un documento poco ambicioso, es el texto de mínimos que el equipo directivo puede llevar a cabo con los paupérrimos recursos que invierte la Universidad en Igualdad. Es justo lo que necesitamos para cubrir el expediente y permitir a la Universidad acceder a las convocatorias de proyectos de investigación. En materia de igualdad la prioridad debería ser acabar con la brecha salarial en estos proyectos que STEPV hace dos años que denuncia.

El STEPV considera irresponsable aprobar un Plan de Igualdad que no cuenta con recursos para ejecutarlo, por esto, ha condicionado la aprobación del texto al incremento de la plantilla de la unidad de igualdad. Sin manos para aplicar las medidas correctoras, todo el plan se queda en simple papel mojado.

La administración no ha mostrado el menor interés en el incremento de la plantilla, ha decidido no considerar nuestra propuesta, y nos ha forzado a oponernos a la aprobación del IV plan de igualdad.

STEPV reivindica:

  • El incremento del personal técnico de igualdad, al menos, hasta alcanzar los índices de las universidades de nuestro entorno.
  • La activación de auditorías retributivas de oficio y continuadas sobre los contratos de investigación para eliminar la brecha salarial denunciada por STEPV.

La ínfima dotación de personal de la unidad de igualdad no es un problema presupuestario, es una decisión política de nuestro rectorado.