Vender excelencia y entregar hacinamiento. Esto y, en la práctica, en el que se está convirtiendo la docencia en la UPV: la viva imagen del famoso meme «el que pidas por AliExpress versus el que te llega».
Mientras la propaganda institucional tráfico calidad i innovación, la cruda realidad de atravesar la puerta de los laboratorios y enfrentarte a un servicio defectuoso en el que más del 90% del estudiantado se acumula superando el aforo legal.
Rectorado está gestionando los espacios como un auténtico basar, acumulando matrículas sin importar que se colapsen las vías de evacuación o que tu, com PDI, cargues con toda la responsabilidad legal de este modelo de overbooking, más propio de una aerolínea de bajo coste.
De aquellos polvos, estos lodos
Con hemos venido indicando, el aumento del TMG no es gratuito. Tiene consecuencias, y en el caso de los laboratorios, dos de ellos particularmente graves.
Por una parte, un riesgo físico inaceptable. No olvidemos que en muchos casos se manejan materiales como equipamiento peligroso. El exceso de aforo colapsa las vías de evacuación i multiplica el peligro ante posible accidentes. Y por otra parte, una degradación absoluta de la calidad docente. Es imposible garantizar la excelencia académica cuando el profesorado ni tan solo puede circular entre los bancos para supervisar el trabajo.
El colapso que viene
La problemática comienza a desbordar. Ya hay Departamentos que se niegan a que el profesorado imparta grupos de prácticas asignados por las Escuelas que superen el aforo. La crisis está servida. La pregunta, por tanto, no es qué pasará, porque ya está pasando. La pregunta es cuando explotará.
Mientras tanto, a Rectorado parece que no le importa esta situación, o que simplemente sea incapaz de resolverlo. Parece que sigue, paso a paso, el guión de la inefable Consellera de Educación frente a las reivindicaciones de los y las compañeras de no universitaria, que tan dignamente están luchando estas semanas por una educación pública de calidad.
Desde STEPV exigimos la adecuación inmediata de los grupos a la capacidad real de las instalaciones mediante una inversión decidida en personal e infraestructuras docentes. Si queremos una universidad pública segura y de calidad, hace falta mucho más que propaganda.