En la última reunión hemos trasladado una propuesta unitaria de agenda para la Mesa General de Negociación, con casi unos veinte temas. Sí, muchos. Tantos como problemas tenemos acumulados.
La respuesta de la presidencia ha sido, como mínimo, estudiar tanto las fechas como los temas propuestos. Parece poca cosa, pero atención: por fin empiezan a cumplir la normativa de mesas que acordamos hace años y que, misteriosamente, habían dejado de aplicar.
No tenemos ninguna duda que esta repentina voluntad de cumplir normas no cae del cielo: es fruto de las movilizaciones y del aumento de la presión sindical. Por lo tanto, aviso importante: no bajemos la guardia. Cuando aflojamos, ya sabemos qué pasa.
La próxima edición de la Mesa se prevé para febrero, pero la semana que viene volveremos a insistir y estaremos vigilantes, porque no olvidamos que hace dos años ya llegamos a este mismo punto… y al final no se llegó a ninguna parte. La memoria también es una herramienta sindical.
Seguimos.