Es evidente que estamos asistiendo a un cambio de tendencia en la política de personal de la nuestra universidad. Con la salida del anterior vicegerente, parece que el gobierno de Capilla por fin apuesta por el talento interno del PTGAS de la universidad y se olvida de la época del «colonialismo GVA», cuando el colocómetro siempre señalaba a personal de otras administraciones.

Este giro radical es un éxito vuestra participación en las movilizaciones de nuestra campaña «A la otoño, setas», con la cual des de STEPV vamos a denunciar, alto y claro, la devaluación de la plantilla propia y la falta de oportunidades para el personal de la casa. La presión y la constancia sindical dan frutos.

Este éxito se suma al de la norma CAL (norma hecha posible gracias a los seis consejeros de STEPV que conseguimos en Consejo de Gobierno con tu voto) que ha conseguido agilizar los procesos selectivos en la UPV.

Sin embargo, nunca nada es perfecto

Y justo cuando pensábamos que por fin había cosas que celebrar, debemos constatar que las comisiones de servicio del nuevo vicegerente, la jefe del servicio de PTGAS y el jefe de servicio del SGOIDi se han realizado sin la publicidad necesaria.

Necesaria no porque lo diga STEPV, sino porque lo ha dicho el Tribunal Supremo en su jurisprudencia: La falta de publicidad en las comisiones de servicio es un vicio que vulnera la transparencia y el derecho de acceso en igualdad de condiciones.

Y así, no hay más remedio que empezar esta nueva etapa como empezamos el anterior, recurriendo los nombramientos del vicegerente, la jefe del PTGAS y el jefe del SGOIDi, porque la buena impresión y la solvencia profesional que nos transmiten los nuevos titulares no puede desviarnos de la defensa garantías y derechos.

En la UPV las cosas empiezan a cambiar, pero todavía queda mucho por mejorar.

STEPV UPV En defensa del PTGAS y la universidad pública