En la Safor hemos aprendiendo a respetar los temporales y el viento, pero todavía no hemos tomado la misma conciencia delante de la calor extremo.

Hoy, mañana y pasado mañana, el Mapa de niveles de riesgo para la salud prevé riesgo alto (nivel rojo) en el campus de Gandía y nivel naranja en los campus de Alcoy y Vera. Consideramos que la UPV habrá (o habría) de haber abordado esta situación de manera clara, anticipada y preventiva.

El calor no es una simple molestia: es un riesgo real para la salud, especialmente en actividades al aire libre, en horas de máxima exposición o en espacios sin condiciones adecuadas.

La ley ya obliga a prevenir el  estrés térmico

La normativa obliga a prevenir estos riesgos. El Real Decreto 486/1997 establece que las condiciones ambientales no deben poner en peligro la salud de las personas trabajadoras; el Real Decreto Ley 4/2023 reforzó la obligación de adoptar medidas ante fenómenos meteorológicos adversos; y la Ley valenciana 6/2022 de cambio climático exige evaluar los riesgos laborales ante eventos extremos y aplicar medidas preventivas.

Ante avisos naranja o rojo, hay que actuar

Reclamamos que, ante avisos oficiales por calor, especialmente en nivel naranja o rojo, la UPV aplique el principio de precauciónsuspender actividades al aire libre en las horas de más riesgo, adaptar la jornada laboral y académica, facilitar alternativas como el teletrabajo o la formación a distancia, garantizar agua, descansos y sombra, y asegurar una climatización adecuada.

No podemos esperar a lamentar consecuencias graves para actuar.