En las últimas semanas se ha comunicado que el personal con jornada reducida ya no puede realizar guardias voluntarias en sábado, una práctica habitual durante años que cubría necesidades reales del servicio y suponía un complemento económico importante. Aquí explicamos algún detalle más.
¿Por qué?
La sensación es clara: en la UPV se está penalizando a quienes tienen los sueldos más bajos y deben atender a criaturas o familiares dependientes, obligándonos a elegir entre el dinero o la familia, mientras el rector Capilla, por acción u omisión, permite que se deje fuera del sistema a quien más lo necesita.
No sabemos si el objetivo es privatizar servicios, forzar el abandono de la reducción de jornada o ambas cosas, pero el resultado es injusto e inaceptable.
¿Qué vamos a hacer?
Por todo ello, convocamos una asamblea el martes 20 de enero a las 13 h, donde os explicaremos qué hemos estado haciendo desde el sindicato y cómo proponemos que el colectivo avance.
Sin vosotras y vosotros no tenemos fuerza, y la fuerza (como siempre) es vuestra.
Guardias sí. Exclusiones no.
Guardias para todas.