A pesar de que en la campaña de 2021 se prometió optimizar la gestión poniendo en valor la experiencia del PTGAS, al rector Capilla le ha bastado un año para empezar a sustituir al personal de la UPV por “personal idóneo”, tal como el gerente describió en un Consejo de Gobierno.
Esta es la historia de un proceso que hemos bautizado metafóricamente como de Colonización, un plan que cuestiona la valía de nuestra plantilla.
FASE I – La semilla
En la primavera de 2022 empieza el desembarco en la UPV. Llega un señor como Jefe de sección de recursos humanos, aprovechando que la plaza estaba abierta a otras administraciones, y rápidamente asciende al cargo de vicegerente.
La comisión de servicios por la cual accedió a la vicegerencia se hizo sin la publicidad exigida por el reglamento vigente, motivo por el cual fue recurrida por STEPV. La administración, lejos de rectificar, se apresuró a convocar un concurso de libre designación para tumbar el recurso de STEPV alegando que el objeto ya había desaparecido.
Irónicamente, una de las primeras acciones del nuevo vicegerente fue eliminar el reglamento de comisiones de servicio que su propia comisión había incumplido.
Junto con el vicegerente, llega otra persona que ocupó inicialmente un puesto eventual de asesoramiento. Pero que en el momento en que las modificaciones de la RPT le permitieron acceder asumió, consecutivamente, primero la dirección de un servicio puramente jurídico y, después otro de gestión de recursos humanos, porque cuando el rector Capilla encuentra una “persona idónea”, la coloque donde la coloque, no pierde nunca la idoneidad.
Fase II – La tormenta perfecta
El vicegerente modifica todas las plazas de jefaturas de servicio para que puedan ser ocupadas por personal de cualquier administración pública. El sistema de provisión de estas plazas pasa a ser la libre designación, eliminando la necesidad de superar un proceso selectivo en la UPV.
Así, ahora que se puede presentar personal que no ha superado un proceso selectivo en la UPV, el rector nombra el tribunal y la “discrecionalidad técnica” de este tribunal como único factor para decidir quién gana el puesto de trabajo.
La Relación de Puestos de trabajo (RPT) empieza a incrementarse de nuevas plazas de jefaturas de servicio, la existencia de las cuales es muy cuestionable. Inexorablemente, todos los concursos de provisión son ganados por personal proveniente de la Generalitat, los cuales, curiosamente, parecen conocerse entre ellos.
Con los cambios en la RPT y en la forma de provisión, estos actos prácticamente no son recurribles.
FASE III – Se quitan la careta
En octubre de 2025, la estrategia cambia, quizás por la prisa en la llegada de una persona que había ocupado el puesto de subsecretario de presidencia con el expresidente Mazón.
En esta ocasión, el rector utiliza el nombramiento por adscripción provisional, un sistema que el artículo 120 de la Ley de Función Pública Valenciana destina solo a tres supuestos que, según nuestro análisis, no se dan en este caso. Además, varias sentencias interpretan que este sistema está restringido a personal que pertenece a las escalas propias de la administración donde se reingresa.
Esta cuestión es crucial: el gerente, en el Consejo de Gobierno, insinuó que esta persona no iba a hacer las funciones del puesto al cual se había adscrito. Sin funciones, no existe ninguna necesidad de servicio que justifique la adscripción.
El director de la Escuela Politécnica Superior de Alcoy admitió en el Consejo de Gobierno haber facilitado la llegada de esta persona a la universidad. A estas alturas, esta persona “dirige” el Servicio de Gestión Económica desde un despacho en Alcoy. STEPV ya ha recurrido su nombramiento.
FASE IV – Ya no se conforman con jefes
Hace pocos días, descubrimos la última fase del proceso, que metafóricamente denominamos como de colonización, ya no se limita con los puestos de dirección, y amplia su alcance a otras plazas.
Omitiendo los procedimientos de la normativa de gestión de bolsas de la UPV, la vicegerencia ha decidido utilizar las bolsas de la GVA para nombrar letrados en la UPV a través de un procedimiento poco transparente. Han publicado un anuncio en la web de la GVA indicando que las personas de bolsas concretas interesadas en trabajar en la UPV pueden contactar con la vicegerencia. Posteriormente, sin ninguna publicación de listas ni transparencia, se llama, presumiblemente por el orden correcto, a las personas que han expresado interés.
La utilización de estas bolsas ya ha sido recurrida por STEPV. La UPV ya ha nombrado una persona procedente de estas bolsas, y su nombramiento será recurrido por el sindicato en los próximos días.
¿Y ahora?
La gerencia de la universidad, con la total y necesaria connivencia del rector, está ejecutando un plan que colocaría en los puestos de dirección de servicios y otros estratégicos a personal de su agrado que no ha superado procesos selectivos en la UPV, como tampoco lo ha hecho el mismo gerente.
Este personal, según nuestra opinión, no ha destacado por los avances que han aportado a la UPV, algunos ni estamos seguros que hayan aportado nada, pero sí para encarecer el coste de la plantilla con sus elevadas retribuciones.
Desde STEPV animamos a la movilización para parar una política que considera al personal propio de la UPV como personal de segunda, cuestiona nuestra valía, y limita nuestra promoción.