En la UPV, las mujeres investigadoras cobran menos que los hombres. No es una percepción ni una excepción puntual: es una desigualdad estructural, acreditada con datos oficiales de la propia universidad.
Un estudio preliminar de STEPV basado en 3.119 contratos y adendas lo deja claro: en 7 de cada 8 categorías, el salario medio de las mujeres es inferior. De media, cobran 135,62 € menos en el mes, es decir, cerca de 1.900 € brutos menos en el año. En las categorías más altas, la diferencia llega a los 428 € mensuales, casi 6.000 € anuales.
La conclusión es incómoda, pero incuestionable: la UPV paga mal a su personal investigador, y a las mujeres todavía peor.
¿Cómo queremos que las niñas se dediquen a la ciencia si saben que, cuando llegan a la universidad, ganarán menos que sus compañeros?
Carta al rector
Mientras la universidad celebra el Día de la Mujer y la Niña en la Ciencia con campañas y actos institucionales, estos datos son públicos desde hace más de un año. No se ha hecho nada para corregirlas. No actuar también es una decisión política.
Por eso, hemos escrito al rector instando a una auditoría salarial con perspectiva de género, transparencia total e igual salario dentro de cada categoría, sin excepciones ni discrecionalidad.
La igualdad no se conmemora.
La igualdad se cobra.