Desde STEPV hemos elaborado un estudio detallado sobre la evolución del poder adquisitivo del personal al servicio de las administraciones públicas entre 2007 y 2025. Las conclusiones son claras y preocupantes: hemos perdido un 17,10% de capacidad de compra en estos años.

Es un dato objetivo, calculado con fuentes oficiales y con una metodología económica rigurosa. Y es también la confirmación de lo que muchas compañeras y compañeros perciben cada mes: cobramos más en términos nominales que en 2007, pero podemos comprar mucho menos.

Los datos

Los resultados del periodo 2007–2025 son:

  • Inflación acumulada (IPC): +47,35%

  • Incremento salarial acumulado: +22,15%

  • Pérdida real de poder adquisitivo: −17,10%

Esto significa que el salario actual conserva solo aproximadamente el 83% de la capacidad adquisitiva que tenía antes de la crisis.

Dónde empieza la pérdida

La ruptura se produce en 2010 con el Real Decreto-ley 8/2010, aprobado por el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, que aplicó un recorte salarial medio del 5%, con reducciones que llegaron al 7,5%.

Después, con el gobierno de Mariano Rajoy, el Real Decreto-ley 20/2011 consolidó la congelación salarial y supuso la supresión de la paga extraordinaria de 2012. Entre 2010 y 2015 sufrimos los años más duros de deterioro salarial.

A partir de 2016 regresan las subidas, y ya con el gobierno de Pedro Sánchez se impulsan incrementos plurianuales como los vinculados al Real Decreto-ley 18/2022, pero la inflación desbocada de 2021 y 2022 volvió a abrir la brecha. Las subidas no han sido suficientes para compensar todo lo perdido.

Una pérdida estructural

No estamos ante un fenómeno puntual. La combinación de:

  • recorte directo,

  • varios años de congelación,

  • subidas moderadas posteriores,

  • y un episodio de alta inflación,

ha generado una brecha estructural.

Cuando se reduce la base salarial, las subidas posteriores se aplican sobre una cantidad ya inferior. Esto hace que incrementos del 1% al 3,5% anual no sean suficientes para recuperar el nivel real anterior.

Además, la paga extra suprimida en 2012 redujo la renta anual efectiva, y muchos complementos (trienios, sexenios…) también han sufrido congelaciones. Si se integraran todos estos factores, la pérdida real podría situarse incluso entre el 18% y el 20%.

Qué significa esto en la práctica

Una pérdida acumulada del 17% implica que, con una jornada de 37,5 horas semanales, nuestro poder adquisitivo equivale aproximadamente al que representaría trabajar unas 31 horas antes de la crisis.

Dicho claramente: trabajamos el mismo tiempo, pero en términos reales cobramos como si trabajáramos mucho menos.

Para recuperar íntegramente el nivel de 2007 sin aumentar el salario nominal, el equivalente sería una reducción de unas 7,5 horas semanales. Cualquier reducción parcial de jornada es positiva, pero no compensa íntegramente la pérdida acumulada.

La conclusión

Los datos no dejan margen a la duda. Desde 2007 hasta 2025, el personal público hemos sufrido una pérdida sostenida y estructural de poder adquisitivo.

Los recortes y congelaciones del periodo 2010–2015 generaron una brecha que todavía no se ha cerrado, y la inflación reciente ha consolidado esta erosión.

Desde STEPV seguiremos exigiendo medidas reales de recuperación salarial y mecanismos que garanticen que nunca más se vuelva a consolidar una pérdida estructural como la que hemos sufrido en estos casi veinte años.