Edadismo en la oferta de contratación en el nuevo campus UPV–Beihang

Por mucho que sea estratégica la presencia de la UPV en China, nos preocupa profundamente que, bajo el discurso de la internacionalización, se diluyan los derechos laborales y académicos que hemos conquistado. Alinearse institucionalmente con un régimen autoritario comporta riesgos evidentes, y resulta difícil establecer colaboraciones estructurales sin acabar asumiendo, ni que sea parcialmente, sus prácticas y criterios.

La primera prueba es la oferta de contratación vinculada al nuevo campus UPV–Beihang. Se trata de plazas posdoctorales y docentes para trabajar en centros conjuntos en China, con contratos bajo legislación china con límites de edad explícitos para acceder a los puestos. Entre los 28 y los 40 años, de máximo, según la categoría académica.

En Europa esto sería ilegal

Estos límites de edad son ilegales y discriminatorios según la legislación española y europea, pero se presentan como aceptables porque el contrato no se rige por nuestro marco legal. Esto implica que una universidad pública europea participa en un esquema de contratación que vulnera principios básicos de igualdad, escudándose en que la vulneración ocurre fuera de nuestro territorio.

Nos ponemos a disposición para poner límites claros y transparentes

Ya hemos trasladado esta preocupación al Rectorado donde explicamos que no estamos ante un detalle técnico menor, sino ante un precedente institucional. ¿Si aceptamos la discriminación por edad hoy, ¿mañana qué aceptaremos?

Internacionalizar no puede significar renunciar a nuestros principios.