Censura a la upv2025-09-03T09:47:16+00:00

Hi ha censura a la UPV?

La paraula censura és molt forta, sí. Però, com hem d’anomenar, si no, el fet de limitar la veu de diversos col·lectius dins de la UPV? Com descrivim la voluntat de controlar el flux d’informació des del Rectorat?

Recentment s’ha aprovat un nou protocol d’ús del correu electrònic que restringeix seriosament la capacitat de comunicació dels sindicats. Tot plegat, amb l’excusa de reduir el volum de missatges. Però sabem perfectament que aquest protocol afecta directament el nostre dret a comunicar-nos amb la comunitat universitària.

Per què ara?

Al nostre entendre, no és cap casualitat. Fa uns mesos vam demanar el cessament de dos vicerectors per unes declaracions masclistes fetes en un acte de campanya amb l’estudiantat. També vam denunciar públicament el tristament famós selfie de la vergonya amb Carlos Mazón, en què tot l’equip rectoral es va alinear acríticament amb el poder polític. I ara, de sobte, ens retallen canals de comunicació.

També hem assolit amb el teu vot una fita important de representativitat al Consell de Govern, on la nostra (teua) presència és aclaparadora.

No ho podem ignorar. No es tracta només de correus: es tracta de llibertat d’expressió, de participació i de pluralitat dins la universitat pública. La vigilància crítica és més necessària que mai.

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Rectorado de AliExpress: lo que encargas y lo que te traen

Como quien hace scroll por AliExpress, el equipo rectoral nos presentó en su programa un producto espectacular, con fotos brillantes y descripciones de ensueño. ¿Recordáis su programa electoral?

Eje 4: Gobernanza y gestión [Ver captura original]

Apostamos por una universidad transparente, eficiente y participativa…

Fomentaremos la participación y el diálogo de todos los sectores…

Todo muy bonito. Ahora bien, lo que nos ha llegado a casa (sin devolución posible) es esto:

• Dificultar el acceso a la información sindical, hasta el punto de que para recibir comunicados tienes que suscribirte en un formulario escondido.

[Quiero suscribirme]

• ¿Participación y diálogo? Reducen los consejos de gobierno… Resulta que al rector no le viene bien recibir críticas y ha eliminado uno de los Consejos de gobierno que había hasta final de año.

[Saber más]

• ¿Procesos electorales transparentes? Lo que antes eran campañas de 15 días —como las de un ayuntamiento o del Estado— ahora se han reducido drásticamente, a menudo a menos de una semana, con escasa posibilidad de debate e intercambio de ideas.

• Borran lo que no les gusta: en el vídeo del Claustro el turno abierto de palabra ha desaparecido, justamente donde se pueden hacer críticas y preguntas de vuestros representantes. Todo en contra del reglamento.

[Más detalles]

En resumen: encargamos una universidad transparente y participativa, pero nos ha llegado una versión low cost donde la transparencia es opaca.

Y claro, como todo producto barato, la garantía brilla por su ausencia.

Haces bien en suscribirte a los correos de los sindicatos. De la propaganda del rectorado solo no se puede vivir. Hace falta una dieta equilibrada.

Un abrazo crítico.

Consejo de Gobierno: si no te gusta la crítica, cancélala

Acabamos de recibir la comunicación oficial: la sesión del Consejo de Gobierno prevista para el 25 de septiembre se traslada al 16 de octubre, y la del 30 de octubre… sencillamente queda anulada. Por decisión unilateral del Rector.

Qué casualidad que esto ocurra justo después de que en el último Consejo de Gobierno cayeran críticas a la gestión del rectorado. ¿Participación y diálogo? Reducir las sesiones cuando las cosas se ponen incómodas.

El rector, que en su programa prometía una universidad transparente, participativa y abierta al diálogo, parece que en realidad prefiere una versión más sencilla: menos Consejos, menos debates, menos voces críticas.

2 Clics para hacerle frente al rector

Al rector Capilla no le gusta la crítica, y por eso quiere silenciar a los sindicatos. A partir del 15 de septiembre, la UPV cancelará tu suscripción a las listas sindicales, en un intento de censura pueril y sin precedentes.

Afortunadamente, la Ley de Libertad Sindical impide que el rector pueda silenciarnos del todo. Continuar recibiendo nuestros boletines y leyendo la información laboral que te concierne está a tu alcance y a solo dos clics de distanciaPulsa en este enlace y elige continuar recibiendo los correos de STEPV y del resto de sindicatos.

El rector intenta cortar la comunicación entre los sindicatos y la plantilla después de nuestra solicitud de cese de una vicerrectora y un vicerrector por unas declaraciones desafortunadas sobre el acoso sexual. Y de las, muy fundadas, críticas recibidas por hacerse selfis y darse abrazos con Carlos Mazón, mientras la comunidad universitaria rechazaba su presencia en las puertas de rectorado.

El rector alega la existencia de muchas quejas, pero sin aportar ninguna prueba. Sin embargo, esta no es una excusa válida. Darse de baja de la lista de correo de un sindicato siempre ha sido tan sencillo como hacer clic en el enlace que aparece a tal efecto en todos nuestros comunicados. Bien es verdad que lo que realmente quieren es que TÚ no recibas nuestros correos y, así, impedir que te enteres de aquello que no quieren que sepas.

2 CLICS PARA QUE NO SE SALGAN CON LA SUYA.

2 CLICS PARA DEFENDER TU LIBERTAD DE INFORMACIÓN.

La negativa a negociar “el protocolo de la vergüenza” deja en evidencia al rectorado

Para STEPV, limitar la comunicación sindical es un ataque frontal a los derechos del personal. Recordamos que hay derechos fundamentales, como la libertad sindical y el derecho a la información, que no son negociables y que marcan nuestras líneas rojas.

Con buena voluntad, CCOO y UGT presentaron al rector un borrador para regular el uso sindical del correo electrónico y entendieron que la implantación del protocolo quedaba paralizada hasta que se produjera el debate. Sin embargo, el 28 de julio, con “veraniego sigilo y alevosía”, el rectorado anunció que entraría en vigor a partir del 15 de septiembre, ignorando la propuesta de negociación.

STEPV lo tiene claro: hay derechos que no se pueden regatear ni negociar a la baja. Con la imposición del protocolo de la vergüenza, el rectorado se retrata como una institución autoritaria, alejada del diálogo y del respeto a los derechos fundamentales del personal de la UPV.

Claustro: Borra lo que no te guste

Alguien, o algunos, han decidido ignorar las normas de funcionamiento de los órganos de la universidad para silenciar toda crítica a la gestión del rectorado.

Como ha denunciado Vicent Julià, representante del PTGAS en el Claustro, el Consejo de Gobierno y el Consejo Social, la grabación de la sesión extraordinaria del Claustro Universitario del 12 de junio de 2025 ha sido censurada. Se ha eliminado el turno abierto de palabra, una parte esencial e inalienable de la sesión. El espacio fundamental donde los representantes de los diversos sectores que integran el Claustro pueden ejercer su derecho a la crítica sobre la gestión del rectorado, así como trasladar dudas o inquietudes del colectivo al que representan.

Además, estamos ante un claro incumplimiento del reglamento del Claustro Universitario (artículo 9), que especifica claramente la publicidad de las sesiones, salvo acuerdo mayoritario en contra o si se tratan temas personales o confidenciales.

Os informaremos puntualmente de cualquier novedad relacionada con este asunto.

El protocolo de la vergüenza

El protocolo de la vergüenza

En el último Consejo de Gobierno se ha aprobado el nuevo protocolo de envío de correos masivos en la UPV. Un protocolo que, bajo la excusa de “reducir el volumen de correos”, tiene como objetivo principal debilitar la voz de los sindicatos. Vicent Julià os lo contaba así.

Este protocolo establece que, para recibir información sindical, habrá que seguir un proceso específico de suscripción. Es decir, se impone una barrera de acceso a una información que debería ser un derecho: el derecho a estar informado por tus representantes. Eso sí, seguirás recibiendo —sin posibilidad de darte de baja— el ya clásico correo navideño del rector, repleto de lo bien que “lo estamos haciendo”.

Todo esto se justifica con un supuesto informe de protección de datos —el comodín de siempre— que, casualmente, se ha encargado expresamente para justificar la norma, y no al revés. Todo huele a informe hecho a medida.

Desde nuestro colectivo hemos registrado las correspondientes alegaciones, dejando claro que esta medida es un paso más hacia la limitación de las voces críticas. Porque saben que siempre os hemos informado con rapidez y rigor, denunciando las decisiones que os afectan. Y eso, evidentemente, les molesta.

Con este protocolo quieren reducir nuestra capacidad de comunicaros lo que hacen, lo que ocultan y lo que planean. Y así, sin fiscalización ni presión pública, podrán hacer y deshacer a su antojo durante los próximos seis años.